En el marco social que vivimos actualmente, en que prevalecen los valores de la tolerancia, la convivencia, el respeto, hasta el punto que casi se llega a absolutizarlos, y te-niendo en cuenta determinados planteamientos teológicos, no faltan voces que cuestionan la validez de la misión entre los no cristianos en pleno siglo XXI y que postulan sustituirla por dos líneas de trabajo: el diálogo interreligioso y la promoción del desarrollo humano. Una propuesta de conversión se podría interpretar como intromisión en lasconciencias o en la libertad personal. Además, hoy en día lo que resulta políticamente más correcto es afirmar que todos los caminos son igualmente válidos para encontrar la salvación. En este contexto, hay quien se pregunta si tiene sentido la misión en el momento presente.
Queda clarísima la importancia del respeto a la libertad i a la conciencia. Recordemos también el ....
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Pastoral del nostre Bisbeaquí.